10 cuentos de navidad para leer con los niños

10 cuentos de navidad para leer con los niños | pequeocio

Cuentos clasificados por valores

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Cuentos cortos de Navidad en vídeo

Por último os dejamos 5 cuentos de Navidad animados, para ver y escuchar en familia:

La verdadera historia del árbol de Navidad

¿Cuál fue el primer árbol de Navidad? En esta bonita historia lo descubrirás.

Papá Noel salva la Navidad

Timy en un niño que de mayor quiere ser astrónomo, y solo quiere pedirle una cosa a Papá Noel…

El niño descalzo

Pierre es un niño muy pobre que no tiene zapatos, hasta el día de Navidad…

¿Conoces la historia de Rudolph el reno? Mira qué bonita…

El taller de Santa Claus

Para terminar, te dejamos un bonito corto animado de Disney…

¿Qué os parecen estos cuentos de Navidad?  Estamos seguros de que os gustarán…

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Imagen: Freepik

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Las mejores poesías de Navidad para los niños

Si a tus hijos les gustan los cuentos de Navidad, puedes alternarnos con las poesías de Navidad. Otra mejor literaria y educativa de contarles mágicas historias que suceden en este contexto. La poesías cuentan, además, con un montón de beneficios para el desarrollo del mismo: ejercita la memoria y la concentración, hace que el pequeño desarrolle una mayor sensibilidad con el mundo, amplia su vocabulario y fomenta su imaginación y creatividad.

Dicho todo esto, seguramente quieras conocer algunas de las poesías de Navidad más famosas para empezar hoy mismo a recitárselas a tus pequeños. ¿Es así? ¡Empezamos!

— Jesús, el dulce vieneTe recomendamos esta poesía para recitarla en la cena de Nochebuena, antes del nacimiento del niño Jesús. Escrita por Juan Ramón Jiménez, autor de Platero y yo, os llegará al corazón a través de sus versos cargamos de emotividad.

— Ha nacido el niño Dios Un texto muy hermoso que, además de hablar de la Navidad, puede enseñarles a tus hijos los sonidos que realizan los distinto animales que se dan cita alrededor del pesebre del niño Jesús. 

— Jesús, María y José En nuestra selección de mejores poesías de Navidad, no puede faltar alguna de la gran poetisa española Gloria Fuertes. Jesús, María y José será convertirá en una de las favoritas de los niños por la sencillez de su vocabulario y, también, por lo fácil que resulta la rima.

— ¿Quién he entrado en el portal de Belén? Se trata de un bello poema escrito por Gerardo Diego, representante español de la generación del 27, que se puede convertir en un texto único para incluir en tu felicitación de Navidad de tus seres más queridos.

— Papá NoelUno de los personajes más queridos por los niños cuenta también con una poesía para recitar en esta época del año. ¿Te imaginas que la tarde de Nochebuena te encuentras tu carta a Papá Noel en el escritorio de tu mesa? ¿Te quedarás sin regalos? De esto trata esta poesía.

Cuento de Navidad: el clásico de Dickens

El señor Scrooge era un hombre mayor, rico, solitario y sin amigos. Era un hombre muy serio,  que no hacía más que ir de su casa a su oficina, sin siquiera mirar a la gente que lo rodeaba.

Cuando se acercaba la Navidad, Scrooge se volvía aún más huraño. Creía que era todo una gran pérdida de tiempo, ¡para él la Navidad era un día como cualquier otro! Era víspera de Navidad y el señor Scrooge estaba, como siempre en su despacho, revisando papeles, mientras su secretario trabajaba en el recibidor. Sintió un murmullo que provenía desde la puerta de la oficina y de repente, sin darle tiempo a esconderse como hacía siempre, vio entrar a su sobrino con una gran sonrisa. Venía a desearle felices navidades y a invitarlo a pasar la noche con él y su familia.

El anciano lo despidió de malas maneras, diciéndole que estas fiestas eran solo paparruchas. Su secretario, que seguía trabajando aunque ya era tarde y todo el mundo estaba llegando a sus casas para pasar la Nochebuena en familia, le pidió permiso para retirarse. Scrooge se lo concedió, pero le dijo que el día después de Navidad tendría que llegar más  temprano para recuperar el día festivo.

Una visita inesperada

Cuando ya era de noche y no quedaba alma viva por la calle, el anciano se marchó a su casa, un edificio frío y lúgubre. Se preparó para irse a dormir, pero cuando estaba a punto de acostarse, sin poder salir de su asombro vio un fantasma que se apareció frente a él: lo reconoció al instante, era su antiguo socio Marley, muerto unos años antes. Marley le dijo que estaba allí para hacerle abrir los ojos, que todavía estaba a tiempo de cambiar su vida. El espectro le contó que su alma no descansaba en paz por culpa de la vida que había llevado, y que Scrooge iba por el mismo camino. Le dijo que en las siguientes noches, tres espíritus vendrían a visitarlo. Al terminar de pronunciar estas palabras, el fantasma de Marley desapareció.

Los espíritus

La primera noche, llegó a visitarle el espíritu de las navidades pasadas; lo llevó consigo a visitar el lugar donde había crecido, y Scrooge pudo verse a sí mismo de niño y de joven, siempre triste y solo. También pudo ver  su hermana, que había muerto hace muchos años, y recordó lo mucho que la quería.

Llegó la segunda noche, y mientras el anciano esperaba al segundo espíritu, pudo ver una luz provenir desde el cuarto de al lado. Entró y vio una mesa vestida para fiesta repleta de platos con diferentes comidas. Junto a la mesa, había un hombre con una antorcha: era el espíritu de las navidades presentes. Juntos fueron al centro del pueblo, y vieron cómo la gente entraba y salía de las  tiendas, compraba regalos y deliciosos manjares para la cena de Navidad.

Luego fueron a la casa del secretario, y el viejo pudo verlo con su familia, riendo felices a pesar de la pobreza en la que vivían, y de que el niño más pequeño estaba enfermo. Desde allí fueron a casa del sobrino de Scrooge, y pudo ver cómo la familia disfrutaba de la noche de Navidad riendo y jugando. Luego el espíritu llevó al anciano de nuevo a su cuarto.

A la noche siguiente se presentó el espíritu de las navidades futuras. Salieron a la calle y encontraron gente que hablaba de alguien que había muerto. Luego vieron a otras personas vendiendo las posesiones del difunto, y también le enseñó la casa de su secretario, donde todos lloraban porque el hijo pequeño había muerto. Por último, fueron a ver el cadáver de el hombre muerto que estaba en su cama cubierto por una sábana: el anciano la levantó y pudo ver que la persona muerta era él mismo, el sr. Scrooge.

Un despertar feliz

A la mañana siguiente, Scrooge despertó y se dio cuenta que todo había sido un sueño. No habían pasado 3 días, era Navidad, y este descubrimiento lo hizo saltar de la cama loco de contento. Salió a la calle corriendo y entró a una tienda de alimentos, le pidió al negociante que le vendiera el pavo más grande que tuviera y que lo llevara a casa de su secretario. Luego se vistió con sus mejores galas y fue a casa de sus sobrino, saludó a todos abrazándoles y pasó el día con ellos, riendo y jugando. A la mañana siguiente, cuando el secretario llegó a la oficina, le dio un aumento y le prometió encontrar a los mejores médicos para que su hijo pudiera curarse. Desde entonces fue un hombre  honesto y feliz, al que todos querían. Y sus navidades nunca más fueron tristes y solitarias.

4 cuentos de Navidad de «Cuento a la vista»

El árbol de Navidad sin Navidad

La Navidad es el momento ideal para pasar rodeado de la familia y aquellos a quienes queremos, ¿verdad? ¿Qué pasaría si un árbol de Navidad descubriese esta gran verdad y se diese cuenta de que estar con la gente amada es más importante que estar rodeado de regalos? Descubrámoslo en este cuento de Navidad.

El rincón de la nieve

Tartán es una simpática ardilla que tiene un amigo muy pero muy especial. Tanto que sólo lo puede ver cada Nochevieja… ¿De quién se tratará? ¡Hay que leer el cuento para descubrirlo!

El reno Moritz y su extraña nariz

Mucho se ha hablado de Rudolf y su nariz roja pero… ¿conocéis al reno Moritz? Moritz es un reno muy presumido y coqueto, tanto que los duendes de la Navidad deciden gastarle una broma… aunque no todo saldrá como estaba planeado. ¿Qué pasará?

Darío y la nieve

Un relato dedicado especialmente a todos los niños y las niñas que están malitos, resfriados, que tienen fiebre y no pueden salir de la cama. Quizá ellos, como Darío, descubran también cómo llegar al lugar donde se guarda la nieve cuando desaparece de las ciudades y de las montañas.

Cuentos clasificados por personajes y elementos

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Cuentos navideños con valores para los niños

Los cuentos tienen el poder de entretener, pero también de educar. Y es que muchas de la enseñanzas que debemos inculcarles a nuestros hijos las podemos encontrar en los cuentos. De esta manera, los niños rápidamente empatizarán con la historia y les será más fácil entender valores como la solidaridad, la generosidad o bondad. Si tú también quieres utilizar esta herramienta para transmitirles a tus hijos mucho aprendizaje, ¡te proponemos una selección de cuentos navideños con valores! 

 — Una lección para Jaime En estas fechas todo son fiestas y diversión, pero quizás deberíamos parar y reflexionar acerca de cuál es el verdadero sentido de la Navidad, de qué imagen estamos transmitiendo a nuestros hijos y, sobre todo, cómo es la conducta de nuestros hijos frente al hecho de recibir o no regalos.

— La cajita de besos Tengo cerca un pañuelo porque puede que hasta derrames una lágrima mientras le lees a tu hijo la historia de una niña que les demuestras a sus padres que no hay mejor regalo que un abrazo y un beso dado desde el corazón.

— Caos mágico ¿Os habéis parado a pensar en todo el trabajo que tienen que hacer Papá Noel y los elfos la noche del 24 de diciembre para que todos los niños reciban a tiempo sus regalos? ¡Casi les faltan manos! Pero, ¿queréis saber de dónde sacan la fuerza y la energía para que todo salga bien ese día? ¡De ti!

— Castañas pasadas por agua ¡Qué difícil resulta que los niños se sientan identificados con lo que les pasa a los demás! ¿Verdad? Si realmente a los adultos nos cuesta, ¡a ellos más! Por eso, el cuento de ‘Castañas pasadas por agua’ te puede permitir hablarles a los pequeños de qué es la empatía y de cómo empatizar con los demás.

— Regalos de Navidad¿Cómo podemos hacer que la Navidad sea un mundo un poquito mejor? Está al alcance de nuestra mano y es mucho más sencillo de lo que nos pensamos.

— El niño descalzoLa generosidad es un valor que está muy presente en Navidad ya que existen muchas oportunidades a nuestro alcance para compartir con los demás y dar algo nuestro al que más lo necesita. Y sobre estos concepto versa la historia de este niño que no tiene recursos y, a pesar de ello, decide darle a otro niño lo poco que tiene.

Lo bueno de contar cuentos a los niños

Los cuentos de Navidad son realmente especiales porque hace que los padres y a los niños conectemos con esta época del año y nos dejemos embriagar por el verdadero espíritu de la Navidad, algo que se aleja totalmente el consumismo que cada vez nos persigue más. 

La mayoría de las historias navideñas esconden siempre una moraleja detrás, lo que los hace realmente atractivos para los padres, pero no debemos reducir el hecho de contar cuentos a esta época del año. Los cuentos deberían estar presentes los 365 días del año, los 7 días de la semana, y es que son muchos los beneficios que les puede aportar a los niños realizar esta actividad de manera regular:

  • Mejora la concentración
  • Enriquece el vocabulario 
  • Reduce el estrés
  • Aumenta la memoria
  • Desarrolla la imaginación
  • Fomenta la creatividad
  • Estrecha el vínculo familiar
  • Transmite valores
  • Enseña a canalizar emociones

En cuanto a la temática, ¡puedes encontrarlos de todo tipo! En el mercado existen cuentos de todo tipo, hasta de las temáticas que nunca te hubieras imaginado. Cuentos, por supuesto, con valores, pero también cuentos para tratar los celos ante la llegada de un hermanito, para cuando el niño tiene piojos, para trabajar los problemas de autoestima, para hablar de temas como el bullying o el acoso escolar… ¡No hay excusa para empezar a descubrirles el maravilloso mundo que encierran los cuentos!

Otra duda muy común en los padres es encontrar el mejor momento para sentarse con el niño a leer un cuento, pero aquí no hay reglas, ¡depende de cada familia! El instante antes de dormir siempre se ha visto como el momento ideal, pero también lo puedes hacer por la tarde o, incluso, en situaciones como de camino al colegio o en un viaje largo en coche que hagamos con los pequeños. ¡No los reduzcamos solo al hecho de estar en casa! Las historias y sus personajes también tienen derecho a salir de las cuatro paredes.

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